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El río

Durante su paso por estas tierras,

Siempre demostró su amor hacia las comunidades en donde creció.

 

Siempre prefirió estar rodeado de montañas, milpa, aguacatales, duraznales, chichicaste, verbena, quilete y mucho aire fresco.

También, de vacas, caballos, cerdos, pajaritos, mariposas, lagartijas, culebras, coyotes y muchas ardillas.

 

Era dueño de muchas porciones de tierra.

En uno de sus tantos terrenos, había un río.

Y, pensando en el beneficio de esa comunidad, construyó un pequeño tanque para que los habitantes de por allí, pudieran ir a lavar.

 

Con el paso del tiempo, los mismos pobladores, trasladaron piedras grandes cerca del pequeño tanque y del río, para que más gente pudiera beneficiarse.

 

Antes de trascender, pasó unos años en silla de ruedas.

Ya no podía caminar solo.

Durante este tiempo, tenía que decidir a quienes podía heredar sus tantos terrenos.

 

Ese terreno, en donde construyó el pequeño tanque, no se lo heredó a ninguna de sus hijas.

Lo vendió.

Y lo que pagaron por él, fue una nada.

 

Finalmente, después de muchos años de estar enfermo, trascendió.

 

El ahora “dueño” del río, privatizó el lugar.

Ya no se podía ir a lavar al tanquecito gratis.

Ahora se tenían que pagar Q10.00 por persona, para poder lavar o, Q10.00 por tonel de agua.      

 

No tuvieron que pasar ni meses, ni años para que el río hiciera justicia por su propia cuenta.

 

Después de colgar el rótulo que describía las nuevas reglas y cuotas económicas para hacer uso del tanque; y, después de que ningún poblador volviera a ese lugar, el río se secó.

 

El nuevo “dueño” no pudo lucrar con las bondades que provenían del río.

Y, aun así, no cedió.

 

Lo que antes era un centro de convergencia, colorido y oloroso, lleno de mundos que agradecían la vida del río y convivían con él (porque no visitaban el lugar para ir a lavar), ahora, es un lugar triste y desolado.

 

Nuevamente, la ambición del ser humano, destruyó otra vida.

Y, la naturaleza solo correspondió.

 

¿Aun queda duda de que somos parte de una naturaleza viviente?

Nunca hemos sido dueños de ella. Solo una porción más que convive con ella.


 "La Trompetilla", Patzún. Julio de 2020.
Tomada por: Saqilri.



Viernes, 07 de agosto de 2020

Saqilri

  

 

         

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