Las viscitudes de la vida nos mandan a un momento interesante y exacto en que no hay vuelta atrás, en realidad no existe vuelta atrás a nada, quisiera volver a escribir el inicio del párrafo y aunque borrara el texto original, el hecho de haberlo escrito antes me dice que el párrafo último, estéticamente oneroso para mi, ha pasado por un proceso, el último párrafo del mismo párrafo, ha cambiado su estética gramatical más no su ideal. Por lo tanto, es el proceso del párrafo, es un párrafo, el último, el terminado, el presentado. Pero ha vivido una serie de cambios en un proceso para llegar a ser el párrafo entregado, finalizado. Por así decirlo, el párrafo primero de este texto que quizá contenga más de un párrafo, aún no sabemos porque no hemos terminado este párrafo, puede que no haya segundo, puede que si. Pero mientras lo estoy escribiendo no me dan ganas de pasar al segundo párrafo porque dejaría de hablar de este, el primer párrafo y su proceso como párrafo. Su identidad presentada al terminar este texto y ser leída en unos días, será la versión última del párrafo, y el mismo párrafo último presentado sabrá que no ha sido el mismo desde siempre, sabe cuanto ha cambiado desde el inicio. Cuántas veces tuvo que ser releída una línea, una idea. Cuántas veces se borraron palabras o letras, cuántas veces se confundió y tuvo que borrar esa palabra después de una, dos, tres leídas, porque quizás no cazaba o congeniaba con la idea primera o la posterior. Así, cada punto, cada coma que ha sido agregado o quitado en el transcurso de que este párrafo ha vivido, ahorita la palabra párrafo fue modificada tres veces porque en tres ocasiones no se pudo concretar la palabra párrafo. Se hace la sumatoria de cambios realizados en el transcurso de vida de este párrafo y son casi 360 cambios, entre palabras, tíldes, comas, puntos entre otros. Se agradece la valoración de este párrafo final presentado, que estoy agradeciendo y aún no se ha terminado de escribir, así que el agradecimiento es para cuando se termine este párrafo. Y agradece el párrafo el reconocimiento como si, ahora y también la valoración de su proceso de creación y su llegar a ser este párrafo tal cual ahora lo estamos terminando de hacer, si le gusta o no el párrafo, pues lo que agradece el párrafo es que se valore el tiempo que se hizo, el momento y la intensidad de hacerse párrafo la vida, del párrafo. Las dudas de borrar algo o de dejarlo para la posteridad. Quizás, busque pronto, otro borrón, agregar algo, por qué no, si está en la computadora, el impreso será una simple fotografía de un posible futuro párrafo, que pueda no estar igual, pero siempre fiel a su ideal
“Sigo convencido de que con la seriedad puesta como una peluca no se va nunca demasiado lejos, y que la sonrisa sigue siendo la mejor vitamina para impulsar las inteligencias y los machetes. Una (- - - -) que no salve la alegría por debajo o por encima de todos sus valores esenciales, está destinada al fracaso, a la lenta parodia de lo que no llegó a ser;” - El creador y la formación del público – Julio Cortázar Dedicado a B. C. y a mis amigos (por su culpa) Hay cosas hermosas en la vida pero, nada como asignarse la última retranca de la carrera, dedicársela a los amigos, gracias a ellos (por su culpa) toca otro examen, el último. Comprar el folleto de la primera tarea, pasar pagando deudas con Lester y endeudarme, agradeciendo que no estaba Mánuel porque me hubiese endeudado aún más. Estos, mis dos maestr...
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